Líder vs Jefe

¿SER LÍDER O JEFE?.

¿CÓMO SABER SI ERES UN

JEFE CONVENCIONAL?

Esfuérzate y Hazlo.
20 MAYO. 2022

Ciertamente las relaciones laborales dieron inicio hace muchos años con una tendencia esclavista donde los terratenientes explotaban a sus esclavos en beneficio propio, pero afortunadamente las condiciones profesionales han evolucionado con los años, dando paso a climas laborales cada vez más dignos.

Ahora bien, en la actualidad se presenta constantemente un debate en torno a cuál es la mejor opción para una organización moderna: la dirección por medio de un jefe convencional o la guía por parte de un líder. De manera que, para darle respuesta a esta interrogante es necesario conocer la diferencia entre ambos roles.

Jefe vs. Líder.

En primera instancia, se define como jefe a la persona que por medio de la autoridad que brinda su cargo tiene control y dirige a un grupo de personas, sus labores y/o actividades. Mientras que, por otra parte, el líder es el individuo que comanda el grupo, encabezándolo y dirigiéndolo. Dicho de otro modo, el jefe manda dando órdenes y el líder guía, aconseja e inspira, sirviendo de ejemplo.

Pero estos no son los únicos contrastes que se dan entre estos dos roles:

JEFE LÍDER
Inspira miedo. Inspira entusiasmo.
Se preocupa por las cosas. Se preocupa por las personas.
Todo lo necesita urgente. Organiza y reparte el trabajo.
Ordena resolver los problemas. Busca soluciones.
Cumple un proceso repetitivo. Desafía a la creatividad e innova.
Dirige la acción. Promueve la acción.
Delega con instrucciones. Delega dando confianza.
Busca culpables. Busca soluciones.
Alimenta su propio ego. Alimenta el espíritu del equipo.
“Yo”, “mi empresa”. “Nosotros”
Tiene empleados. Tiene un equipo de trabajo, aliados.

¿Entonces… quieres seguir siendo un jefe o quieres transitar los pasos que te hacen falta para convertirte en un verdadero líder?

Convirtiéndote en líder…

Por lo tanto, si tu respuesta fue afirmativa y quieres ser el líder que tu organización necesita, a continuación, te nombramos los pasos básicos que debes seguir para transformarte:

Sé el modelo a seguir:
Es importante resaltar que una parte innegociable de ser un líder es guiar por medio del ejemplo, brindándole así una sensación de compromiso, cordialidad y lealtad al equipo.

La autoridad debe pasar a un segundo plano:
Mientras un jefe obtiene autoridad por su cargo, para un líder esta es una posición que le da el mismo grupo y, al no tener ansias de poder, solo marcará su autoridad si es en pro del beneficio de la organización.

No impongas, convence:
Un jefe siente la necesidad de hacer cumplir su criterio, ordenándolo porque “él es el que manda”, sin embargo, para un líder lo importante es dar a conocer su punto de vista demostrando las ventajas que supone, convenciendo a su equipo para llegar con su ayuda a un plan de acción que les permita generar los mejores resultados.

Haz que te tengan confianza y no miedo:
Para un líder es fundamental confiar en su equipo de trabajo porque, al reclutarlos demostraron que están capacitados para lograr efectividad, y a la vez, es inminente que el grupo confíe siempre en él, dejándole abierta la posibilidad de consultar cualquier punto de vista o inquietud. Que tus colaboradores te tengan miedo te impide ser un líder.

Entrena tu capacidad de resolución de problemas:
Desde luego, en todas las organizaciones ocurren errores o problemas cada cierto tiempo, razón por la cual debes evitar a toda costa señalar culpables. Contrario a ello, un líder se centra en la solución y suma sus esfuerzos a conseguirla.

La proactividad y la motivación serán claves en la organización:
Mientras un jefe se dedica a evaluar si sus órdenes están siendo seguidas al pie de la letra, un líder busca inspirar, aportar valor y trabajar de la mano con sus colaboradores, manteniéndolos motivados y con ganas de evolucionar.

Enseña a tu equipo:
En tal sentido es común que ciertos jefes tengan temor a compartir información que consideren valiosa, puesto a que sienten a los subordinados como una amenaza para sus cargos; sin embargo, un líder reconoce la valía de su aporte y no repara en enseñar a sus colaboradores todo lo que haga falta para que se cumpla cada tarea de la mejor manera posible.

Trata a tu equipo con respeto y cercanía:
De este modo, tratando a los colaboradores como personas y no de manera impersonal y deshumanizada, lograrás tener una relación mucho más óptima y fomentar un clima laboral más ameno.

Hazte siempre parte del grupo:
Aunque no lo creas, pequeñas acciones como incluirte en las consignas, por ejemplo: “hagamos esto”, en lugar de “haz esto”, contagia a tu grupo de determinación y esperanza, y, además, les ratifica que son un equipo.

Elige siempre inspirar antes que mandar:
Ya lo hemos hablado, pero no está demás recalcar que el deber de un líder es priorizar el bienestar de su equipo, hacer que este se sienta bien para lograr buenos resultados. Contrario a un jefe, el líder no necesita que le den la razón solo porque sí, ni mucho menos ansía las reverencias.

¿Estás preparado para ser un líder?

Si bien es cierto que un líder es el alma de la organización y genera mayores y mejores resultados que un jefe convencional, también es real que no es algo para cualquiera, ya que, aunque todos podemos lograr ser aquello que queramos ser, en este caso un líder, querer cambiar, aunque es el primer paso, no es todo lo que se necesita.

De allí que sea fundamental que respondas de la manera más honesta las siguientes preguntas en solitario y que, acto seguido, le pidas a al menos dos personas de tu equipo que las respondan igualmente de un modo franco, para que puedas reflexionar acerca de cómo te estás sintiendo con el rol de guía de tu organización y cómo esta labor está siendo percibida por tu grupo:

¿Quiero realmente ser el líder?

¿Estoy preparado para asumir la responsabilidad de un líder?

¿Entiendo las consecuencias de ser líder?

¿Tengo una visión clara?

¿Soy alguien útil para mi equipo?

¿Tengo equilibrio emocional?

¿Por qué me sigue la gente?

Finalmente, recuerda que una figura que comande la organización es clave para que se pueda remar en una misma dirección, pero, en resumidas cuentas, la diferencia fundamental entre estos dos roles es que al jefe se le respeta por el cargo que ostenta, mientras que al líder se le admira por el profesional que es y el valor que, como persona, aporta al equipo y a la organización… ¡Tú eliges cuál quieres ser!

¡Vamos! Esfuérzate y Hazlo.

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